Tutorial: Cómo hacer tu primer diseño textil con ilustración vectorial
Si siempre has soñado sacar tus diseños al mundo impresos o estampados en textiles hermosos para hacer merch, piezas para tu marca o cualquier proyecto personal, pero no sabes cómo hacerlo o por dónde empezar, la espera terminó. En este tutorial aprenderás a convertir tus diseños en estampados continuos, así como algunos consejos extras para llevar tus diseños a otro nivel de la mano de Carolina Peláez, la diseñadora detrás de Kropsiland.
La historia del diseño textil se remonta a milenios, en formas menos glamurosas que la moda actual. Cestas y redes procedentes de culturas neolíticas, así como prendas de vestir hechas de seda, cáñamo y algodón de la antigua China son algunos ejemplos de cómo el diseño textil ha sido una compañía esencial desde los inicios de nuestros tiempos. Ahora es tu turno de sumar creatividad a esta historia. En este tutorial podrás guiarte para realizar tu primer proyecto textil en compañía de Carolina Peláez, diseñadora visual e ilustradora colombiana.
Lo que aprenderás
Aprenderás a crear estampados continuos para textiles, llevando tus ilustraciones vectoriales de la pantalla a la realidad. Conocerás algunos tips para colorizar tus ilustraciones, así como especificaciones técnicas para crear un patrón para una tela continua y estrategias para aplicarlo a distintos productos textiles. No te preocupes si no usas Illustrator: este tutorial está hecho para todo el que se le mida a crear sin importar su herramienta de preferencia.
Qué es Kropsiland
“Kropsi” fue producto de la mutación del nombre y apellido de Carolina en sus años escolares y “land”, el mundo que inventó como diseñadora visual. Kropsiland hoy es el título del estudio creativo que ha construido por años, donde la fauna exótica, las flores y los colores viven en todo tipo de objetos.
“Mi idea era llevar toda mi experiencia profesional a un lugar que fuera una plataforma para mí, para mis clientes y colegas. Una plataforma para ofrecer servicios de diseño con todo el conocimiento académico que tenía y aplicarlo de manera muy personalizada en los proyectos”, explica.

Antes de dedicarse al diseño, caminó un par de veces por los pasillos de la facultad de ingeniería y estudió varios semestres en las aulas de marketing hasta encontrar en Bellas Artes su camino. Mientras estudiaba en la universidad se interesó por el diseño de empaques, tiempo después llegó la ilustración y con su continua exploración, investigación y trabajo siguió creciendo su interés en lo gráfico: “Empecé a disfrutar el tiempo que pasaba frente al compu dibujando y haciendo mockups para concursos, hasta que esos diseños se empezaron a volver objetos de la vida real”.
Carolina cuenta que “la mayoría de clientes ahora llegan buscando ‘mi estética’. Pero con el tiempo me he dado cuenta de que el estilo personal también es una manera de hacer las cosas. Cómo se entregan los trabajos, los formatos y las posibilidades que se le da al cliente cuando recibe la ilustración”.
¿De dónde viene la inspiración?
En sus redes sociales, además de encontrar una sólida identidad visual, también hay un lugar donde Carolina enseña y recomienda dónde aprende y se inspira para trabajar: “consumo mucho contenido audiovisual mientras trabajo”. Entre sus primeras recomendaciones está el documental Everything is a Remix, seguido por el libro Creatividad S.A. de Ed Catmull de Pixar y Disney Animation que le “cambió mucho la perspectiva”. Finalmente, un par de podcasts: Grupo de Autoayuda de Dibujo y Dementes Podcast.
Entre todas sus fuentes de inspiración, Carolina cuenta como sus principales referentes artistas como Kate Moross, James Dean, Isabela de Oliveira y la artista brasileña Amanda Lobos.
“Pararse del compu” es uno de los primeros pasos de Carolina para salir del bloqueo creativo. “Si es un proyecto profesional, creo que el bloqueo creativo podría solucionarse con más investigación, más análisis del brief y más info. De ahí deberían salir las ideas. Si es un proyecto personal, siempre es bueno recordar que no hay presión, ni deadline y se puede parar”.

De los errores se aprende
Cada proceso tiene su complejidad, por eso es importante que recuerdes que los errores hacen parte del proceso. En ese camino Carolina Peláez alguna vez cometió los suyos, como cuando entregó un archivo digital al cliente donde la integridad del patrón de repetición ocasionó una mala cohesión a la hora de ser repetido sobre el material. “Aprendí a entregar el diseño modulado como un motivo para que el cliente no tenga que hacer la modulación a ojo”.
“Uno de los errores más comunes es que las composiciones sean poco interesantes, que la impresión no quede de buena calidad, de buen registro y que los tonos de color no funcionen por el tipo de superficie”.
Una de sus recomendaciones es “siempre trabajar sobre planos del proveedor”, teniendo muy en cuenta el tipo de técnica de producción, así como quién va a imprimir, el formato en que necesita el archivo y “sobre todo el muestreo de color antes de la producción”. Cuando estés cogiendo vuelo en el oficio, no dejes que tu curiosidad se apague. Acércate a los proveedores y haz todo lo posible por conocer la cadena productiva de tus diseños, pues conocer los materiales y técnicas hace la diferencia a la hora de ser asertiva comunicando lo que quieres, teniendo un mayor control de los resultados finales de tu trabajo.
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