Pasar al contenido principal

 

Escribe más de 3 caracteres

hipervigilancia

Hipervigilancia: cuando el estado de alerta se vuelve rutina

Después de vivir una situación de riesgo, es normal que nuestro cuerpo tarde un tiempo en entender que el peligro ya pasó. Esa sensación es más común de lo que creemos, sobre todo después de catástrofes naturales, y se llama hipervigilancia: una respuesta de protección que nos mantiene atentos a posibles amenazas para reaccionar rápidamente.  Pero ¿cómo recuperamos la sensación de vivir tranquilos nuevamente? Compartimos algunas recomendaciones

Después de vivir una situación de riesgo, es normal que nuestro cuerpo tarde un tiempo en entender que el peligro ya pasó. Esa sensación es más común de lo que creemos, sobre todo después de catástrofes naturales, y se llama hipervigilancia: una respuesta de protección que nos mantiene atentos a posibles amenazas para reaccionar rápidamente.  Pero ¿cómo recuperamos la sensación de vivir tranquilos nuevamente? Compartimos algunas recomendaciones

No han sido meses fáciles: como país o comunidad hemos vivido de cerca las catástrofes naturales que, en otros momentos, solo parecían noticias distantes, pero que hoy ocupan el centro de todas nuestras conversaciones. Y, a pesar de toda la empatía y curiosidad que han despertado estas coyunturas en nuestro sentido más social, uno de los puntos menos abordados, ya sea en los medios, en la charla de pasillo o en el chat grupal donde queremos saber que todos estamos bien, son las secuelas mentales que dejan estos sucesos.

Lo primero que habría que decir es que cualquier sensación de intranquilidad que sientas tras una catástrofe natural es completamente normal. Si por estos días sientes que aún te alarmas al escuchar un ruido fuerte, si te altera la vibración del suelo cuando pasa un carro de carga pesada en la calle, o te cuesta dormirte con completa tranquilidad hasta no cerciorarte de que nada pasará mientras duermes, no te preocupes: se trata de una reacción natural del cuerpo que se activa tras episodios de este tipo y se llama “hipervigilancia”.

Una alerta sana

Como su nombre lo indica, la hipervigilancia es un estado permanente de alerta que se activa en nuestro cuerpo tras vivir experiencias en las que nuestra integridad corrió peligro. “Nuestra mente y nuestro organismo, de manera instintiva, quedan en un estado de alarma constante que reacciona ante cualquier estímulo parecido al de esos eventos que interpretan automáticamenge como un potencial riesgo para nosotros o los nuestros”, explica Lina Gómez, psicóloga adscrita a Colsanitas.

Por eso, así el peligro ya no esté presente, es completamente normal que, días y hasta semanas después,  sigamos sobresaltándonos con facilidad, permanezcamos atentos a cualquier sonido o movimiento bruscos o tengamos dificultad para relajarnos. Y lo importante es recordar que no significa que estemos exagerando o que algo esté mal en nosotros. Por el contrario, son señales de que nuestro sistema de alerta todavía está funcionando.

Tan normal como nuestros instintos

De acuerdo con la doctora Gómez, la hipervigilancia tiene una serie de cualidades que pueden trazar una curva del estado de alerta muy representativa de nuestro instinto de protección. Comienza con reacciones que tenemos programadas genéticamente que se conocen como “respuestas de supervivencia” y que tienen su origen en la forma en que nuestros antepasados primitivos más remotos reaccionaban ante el peligro: luchar, huir o congelarse. A este cuadro de reacciones se le denomina como “las 3 F” por sus siglas en ingles: Fight, flight, freeze.

Luego, viene una serie de respuestas emocionales, que también son completamente normales, como el miedo, la tensión, la sudoración o la hiperventilación. Y, finalmente, el estado de calma llega con el paso de los días cuando empezamos una etapa consciente de todos los cuadros anteriores  y el cuerpo se habitúa a los estímulos que son parecidos al episodio de amenaza inicial, pero entendiendo que no se trata de el peligro en sí mismo.

Pasar este ciclo puede tomar varias semanas. Y la forma más efectiva de apaciguar la hipervigilancia es, en efecto, el paso del tiempo que conlleva al reestablecimiento de nuestra rutina y nuestro entorno. Por eso, una clave para racionalizar la hipervigilancia es, literalmente, saber ubicarnos frente al impacto de la tragedia: entender que, aunque un fenómeno como un terremoto nos sacude a todos, no nos afecta igual si no somos una víctima directa de la catástrofe (es decir, no hemos tenido pérdidas físicas, materiales o familiares). 

Por eso, la doctora Gómez es enfática en aclarar que la hipervigilancia se diferencia del estrés postraumático porque estos últimos presentan cuadros patologizantes que ayudan a identificar cuándo nuestra salud mental se ve realmente comprometida al punto de que nuestra cotidianidad permanece entorpecida, incluso cuando la rutina ya se ha recobrado. De ahí que también sea necesario aclarar que no todo el mundo tramita igual los episodios catastróficos, independiente del grado de afectación que le haya causado.

Soluciones hacia la calma

Pero, ¿qué pasa cuando esa alarma permanece encendida por mucho más tiempo? Aunque es una reacción prácticamente instintiva, también es diferente el ritmo que lleva cada persona para volver a la normalidad y desactivar el estado de hipervigilancia. Además de la normalización de la rutina con el paso del tiempo, algunas prácticas clave para reestablecer la calma están en los hábitos de vida saludable.

Recuperar horarios de sueño, respirar de manera pausada, mover el cuerpo como deporte o en la realización de acciones puntuales que reparen lo dañado, descansar o simplemente hablar con personas de confianza son dosis que ayudan a retomar gradualmente actividades que se vieron interrumpidas. Todas son acciones que, en mayor o menor medida, contribuyen a retornar a la calma porque nos producen la sensación de tener el control sobre nuestra vida o nuestras dinámicas

Esa recuperación, aunque lenta, nos recuerda que, después del peligro del cual sobrevivimos, entrar en razón de que ya estamos fuera de riesgo es tan importante como nuestro instinto de supervivencia.

Bacánika

Somos un portal de cultura enfocado en ilustración, arte, diseño, periodismo y bienestar para jóvenes: hacemos historias y contenidos preciosamente ilustrados para inspirar, conmover e informar a la comunidad creativa en torno a sus gustos, búsquedas y estilo de vida.

Somos un portal de cultura enfocado en ilustración, arte, diseño, periodismo y bienestar para jóvenes: hacemos historias y contenidos preciosamente ilustrados para inspirar, conmover e informar a la comunidad creativa en torno a sus gustos, búsquedas y estilo de vida.

Cultura Pop
Le puede interesar

Terminó la espera. Conozca los seleccionados al Salón Visual Bacánika 2026
Bacanika
Bacánika
-Agosto/31/2026
El estado de alerta es tan necesario como recuperar la tranquilidad de que el peligro ya pasó. Hoy te contamos en que consiste la hipervigilancia y cuándo debemos salir de ella.
Bacanika
Bacánika
-Agosto/31/2026
Samsung premia con $230 millones el talento visual colombiano. Inscríbete en los Galaxy Beyond Awards y demuestra cómo hacer lo que otros creen imposible.
Bacanika
Bacánika
-Agosto/27/2026
La 18a edición del Premio Arte Joven entregará más de 50 millones en premios. Aquí todas las bases para que envíes tu postulación hasta este 25 de septiembre.
Bacanika
Bacánika
-Agosto/27/2026
¿Aún no sabe cómo donar? Aquí varias iniciativas de creativos para recaudar fondos
Bacanika
Bacánika
-Agosto/21/2026
¿Cómo nos acompañan los libros que hemos acumulado cuando nuestra vida está en constante movimiento? La autora propone algunas reflexiones sobre su propia experiencia cargando su biblioteca de un lado a otro en su vida.
Juanita Porras
Juanita Porras
-Agosto/11/2026
El caos bogotano es una materia prima perfecta para cualquier artista visual. Esta selección de publicaciones ilustradas inspirada en la capital lo demuestran.
Bacanika
Bacánika
-Agosto/06/2026
El art toy ha encontrado en Cali algunos de sus creadores más destacados en Colombia. Esta es su historia y algunas de sus creaciones.
Bacanika
Bacánika
-Agosto/04/2026