ABC para monetizar redes sociales como creativo gráfico
Monetizar como creativo gráfico en redes no es cuestión de suerte. Es una combinación de autenticidad, planeación técnica y muchas horas de trabajo. Aquí un ABC con consejos prácticos de dos artistas que ya viven de esto.
Imaginemos que somos dibujantes del reino. Nuestro taller está ubicado en el mercadito de la plaza principal de la ciudad más grande bajo dominio del Emperador. En la entrada está nuestro nombre y el escudo de armas familiar; tras la puerta hay cuadros sobre cuadros apoyados en las paredes de piedra, algunos pinceles, varios frascos con tintes naturales y un par de caballetes; en la esquina, un perro duerme. Las mujeres y los hombres deben cruzar la puerta para hacernos un encargo o comprarnos uno o dos cuadros.
Ahora imaginemos que en la plaza tenemos a otros artistas como vecinos, sus talleres operan a escasos pasos del nuestro; y también que esta no es la única plaza de la ciudad, hay otras tantas llenas de artistas con más o menos talento; y que cruzando el muro hay otra decena de artistas haciendo lo suyo, y que en la ciudad vecina hay otros cientos, y que a tres días de viaje hay otros doscientos y así hasta que el círculo deja de expandirse porque ya no podemos calcular la duración del trayecto.

Si ignoramos ciertas obviedades, ese es el funcionamiento del mercado en el que nos movemos hoy. Tal vez el principal cambio es que nuestra base de operaciones es sobre todo digital. Nuestra plaza no lleva el nombre de un caballero ilustre sino cualquier palabra random a secas: Instagram, Tik Tok, Behance, Patreon, YouTube, Facebook. El mercado, la plaza, la ciudad y el reino entero parecen no dar abasto: en cada metro alguien vende algo.
Nos despertamos cada día con la misma pregunta agarrándonos del cuello: ¿Qué necesitamos para vender en el paisaje medieval de las redes sociales de hoy? Imaginemos ahora que buscamos el consejo de grandes maestros. Damos con un par: Andreaga y Valentina Petalosi. La primera vive en Perú, tiene más de 120K seguidores en Instagram y más de 236K en Youtube, además de cursos por aquí y por allá; la segunda vive en Colombia, tiene más de 25K seguidores en Instagram y uno de los proyectos más sólidos en el reino, pues ha sabido expandirlo más allá de lo digital con presencia mediante mercancía capaz de llegar hasta el bosque más oscuro. Aquí su sabiduría:
A de Autenticidad
Hay algo en lo que coinciden ambas y es que monetizar en redes sociales es convertir nuestro contenido en una plataforma digital en fuentes de ingreso sostenibles. Esto lo conseguimos cuando, por un lado, la red social nos paga por vistas; y, por el otro, usamos ese ecosistema como vitrina y canal de venta para nuestros productos o servicios.
Como lo primero pasa poco en nuestro continente, necesitamos construir ese ecosistema a partir de la relación que establecemos con nuestra comunidad. Para ello, es fundamental construir una voz auténtica, genuina, real.
Andreaga lleva más de diez años trabajando con redes sociales y se ha dado cuenta de que el algoritmo cambia tan rápido que lo único que no puede cambiar es la esencia de su voz. Esto significa ser fiel a quien uno es, hablar como uno realmente habla. Dice Valentina: “Cuando cambié el chip a ‘Mis redes sociales son para hablarle a la gente como yo le hablo a una amiga’, la gente empezó a conectar mucho más”.

B de Botarse de cabeza
Un día Valentina comenzó a dibujar. Tenía un trabajo como antropóloga que demandaba todo su tiempo. En diciembre decidió hacer calendarios. Iba a sacar 30 y el impresor le dijo que si hacía 300 le salía más barato. Se preguntó a quién le iba a vender tantos. Igual lo hizo. Los vendió todos. Un par de meses después fue a su primera feria con algunos productos y en cuestión de un año renunció a su trabajo para dedicarse a su proyecto.
Monetizar un proyecto creativo implica dejar de tratarlo como un hobby y dedicarle tiempo, energía y constancia como a cualquier trabajo de tiempo completo. En ese momento, Valentina se dijo: “Si yo le dedico tres horas de mi tiempo todos los días y con esas tres horas funciona bien, ¿cómo no va a funcionar si le dedico ocho horas al día, como un trabajo de tiempo completo?”.
C de Contar historias
Hace poco el ilustrador Jacobots, quien suele hacer contenidos animados llenos de humor, hizo un video en el que se burlaba de sí mismo por la cantidad de publicidad que había en sus últimas publicaciones. Sus seguidores se lo hacían saber: “Me comí un comercial”. En este video, él dice: “La verdad es que sí me he vuelto un experto en meter anuncios cuando nadie se lo espera” y entonces decide hacer del video un tutorial para ello.
El secreto está en contar una historia. Contar historias es lo que nos permite conectar con nuestra comunidad. A todos nos interesa el drama, el chisme, personajes definidos, escenarios pintorescos, situaciones cotidianas o novedosas. Los videos de Jacobots son eso: historias con inicio, nudo y desenlace. No se trata de contar mucho, sino de contar bien el cuento. Sus publicidades son simples: “Estaba en el aeropuerto y recibí el correo de esta marca…”, y procede a contar lo que le sucedió con la marca; “Este soy yo y vengo a desahogarme con ustedes…” y procede a desahogarse. Lo importante es la anécdota.
Andreaga también insiste en ello: “Una buena historia siempre va a vender. Todos tenemos algo que contar: una situación con un cliente, algo interesante que te pasó con una marca, etc.". Esto no significa contar nuestra vida 24/7, pero sí tener claro que para crear comunidad no basta con mostrar lo que hacemos sino contar cómo lo hacemos o lo que pasó con nosotros mientras lo hacíamos.

D de Dar cringe
Dice Valentina: "Mi consejo es que la pena no vende. Hay que dar cringe y hay que hacerlo ocho veces así uno se esté muriendo por dentro". En el mundo real pasa: conectamos con nuestros amigos o con nuestra pareja a partir del momento en que dejamos la vergüenza, es decir, a partir del momento en el que somos nosotros mismos. En redes sociales no hay espacio para el pudor. Entre más rápido superemos la barrera del cringe más rápido seremos conscientes de que en realidad se trata de autocringe.
Lo que a nosotros nos parece espantoso es un contenido más en el vasto universo del internet. A los demás probablemente les parezca divertido o creativo o entretenido. Superar el cringe va de la mano con otra idea fundamental en este rubro: superar el miedo a fallar.
Valentina se propuso fallar rápido para aprender rápido y tener éxito rápido. Monetizar implica exponerse, probar formatos y entender que no todo contenido funcionará. Para saber qué sirve y qué no solo existe el camino de la prueba y el error. La D también podría ser de: “Dale tranqui, todos hemos pasado por lo mismo”.
E de Enseñar
Está claro que la comunidad es el antídoto ante el veneno del algoritmo cambiante. Es lo único que nos salvará el día del juicio. Una comunidad se construye a partir de autenticidad, honestidad y comunicación. La comunicación es contar historias pero también aprender juntos. Para monetizar en redes sociales es fundamental aprender de tu comunidad y enseñarle a tu comunidad.

Comparte procesos, errores, técnicas y estrategias de éxito. Aunque no lo creas, tu comunidad quiere aprender de ti.
Por eso estamos acá. Andreaga tiene una comunidad gigante en YouTube porque desde temprano decidió compartir lo que sabía: técnicas, herramientas, consejos prácticos, etc. En su canal hay contenidos sobre cómo usar pinceles pero también cómo tratar con un cliente. Al respecto, dice: “Empecé a crear contenido para la comunidad. La gente valoró esto”.
Una vez su comunidad se dio cuenta de su nivel de experticia, ella notó que su conocimiento era valioso y le puso un precio. Hoy su proyecto incluye tutoriales y cursos que monetiza al venderlos o al vender la herramienta que acaba de enseñar a usar en el tutorial. No hay que olvidar que el conocimiento es el activo más valioso que tenemos.
En este paisaje medieval no vende el que más grita, sino el que más sabe, el que mejor escucha, el que habla con mayor cercanía. El que se equivoca y se ríe de haberse equivocado; el que la rompe y lo celebra con orgullo junto a los suyos.
Suscríbase a nuestro boletín
Sin spam, notificaciones solo sobre nuevos productos, actualizaciones.
Dejar un comentario