Pasar al contenido principal

 

Escribe más de 3 caracteres

La vuelta al mundo en seis agüeros

La vuelta al mundo en seis agüeros

Ilustración

¡Las campanas de la iglesia están sonaaando, anunciando que el año viejo se va! Y lo que la gente hace alrededor del mundo cuando faltan cinco pa las doce es muy distinto: desde romper platos hasta correr con maletas, los seres humanos tenemos muy variadas formas de manifestar esa buena fortuna, viaje, beca, casa o romance que tanto anhelamos. Invitamos a Ana María Figueredo a ilustrar esta colección de agüeros de fin de año que hizo nuestra periodista Mariana Martínez. ¿Cuál quisiera probar este año? Lo leemos en los comentarios.

Como símbolo de abundancia y buena suerte, los mexicanos regalan una ovejita o borrego de peluche, plástico, madera u otro material a sus amistades o familiares. El agüero proviene de Nuevo México, donde se regalaban ovejas cada fin de año entre familias.

Los platos con desperfectos son guardados por los daneses para romperlos contra la puerta de sus seres queridos, algunos con mensajes. El ritual se remonta a la Edad Media, cuando se creía que los platos rotos alejaban a los espíritus malignos y atraían buena suerte.

Los rusos no desperdician nada. Antes de la medianoche, escriben una carta con sus deseos en una hoja de papel, luego la queman y las cenizas que recolectan las mezclan con el vino para el brindis de Año Nuevo.

Los turcos se preparan el último día del año rociando sal en las puertas de sus casas justo a la medianoche. La sal atrae la prosperidad, además de limpiar los espacios y canalizar las nuevas energías.

En Montevideo celebran el tradicional “baldazo”: tirar agua, ya sea en un vaso o un recipiente más grande, desde la ventana hacia la calle. Los uruguayos ahuyentan los malestares del año con esta agua para darle la bienvenida a la prosperidad.

En Bombay, la figura de un anciano es quemada al final del año. Al mismo tiempo, se crea una fogata para quemar los malos momentos, cantando al unísono “Auld Lang Syne” –que significa “hace mucho tiempo”– a modo de brindis.

Mariana Martínez Ochoa

Periodista. Escribe artículos y crónicas sobre arte, diseño, cultura y salud mental. Entusiasta de la cultura popular, la tecnología y la ciencia. Le gustan las “matas”, las fuentes claras y el chocolate espeso.

Periodista. Escribe artículos y crónicas sobre arte, diseño, cultura y salud mental. Entusiasta de la cultura popular, la tecnología y la ciencia. Le gustan las “matas”, las fuentes claras y el chocolate espeso.

Cultura Pop
Le puede interesar

Mucho más que acompañantes del torneo, las mascotas de los mundiales han encarnado la identidad de cada país anfitrión. Cabra reinterpreta seis de las más memorables.
Bacanika
Bacánika
-Junio/05/2026
Una carta emotiva a los recuerdos de una niña con Mi primera Encarta, un refugio digital de una infancia en los 2000 y una reflexión sobre la curiosidad.
Mariana Martínez Ochoa
Mariana Martínez Ochoa
-Junio/04/2026
Bogotá es uno de los epicentros de la fiesta. El baile es una catarsis colectiva para una ciudad que transforma el cansancio en movimiento y encuentro.
Brian Lara
-Junio/02/2026
Bogotá es uno de los epicentros de la fiesta. El baile es una catarsis colectiva para una ciudad que transforma el cansancio en movimiento y encuentro.
Desde el drama de Almodóvar hasta el suspenso de Lynne Ramsay, estas películas reflejan con miradas tan crudas como diversas lo que significa ser madre.
Zamira Caro Grau
-Mayo/21/2026
Desde el drama de Almodóvar hasta el suspenso de Lynne Ramsay, estas películas reflejan con miradas tan crudas como diversas lo que significa ser madre.
La rabia es una emoción que, canalizada a través del arte, se convierte en un motor de cambio y dignidad. Visite esta muestra en Bogotá.
Más allá de marcar la piel con tinta, un estudio de tatuaje es un espacio en el que la creatividad juega en compañía de otras ideas, aquí un listado para visitar y tatuarse.
Fernanda Pulido
-Mayo/13/2026