Diseña y produce una colección de ropa con estos consejos de Fausto Baena
Desde Tennis, pasando por Americanino y Chevignon, hasta Latin Lover, Fausto Baena ha creado universos visuales capaces de acompañar y potenciar una colección desde su presentación gráfica hasta su resultado textil final. En este tutorial, el director creativo comparte su proceso para construir un drop —o cápsula de ropa— desde la dirección de arte, abarcando tanto la identidad visual como las decisiones de producción.
Más allá de un branding atractivo o una estética pulida, la moda ofrece la posibilidad de desarrollar conceptos gráficos capaces de dialogar con las prendas, la fotografía y, sobre todo, con la esencia de una marca. A partir de su experiencia, Fausto nos compartió cuatro elementos fundamentales que cualquier creativo puede aplicar para potenciar sus productos textiles.
El primero es la importancia de mantener un concepto sólido que permita construir una colección coherente de principio a fin. Como ejemplo, recuerda su colaboración con Americanino, cuya identidad está atravesada por referencias a la herencia nativa americana. Durante la investigación previa tomó como referente el trabajo del fotógrafo y etnólogo estadounidense Edward Curtis, quien dedicó gran parte de su vida a documentar las comunidades indígenas del oeste de Estados Unidos.

El archivo fotográfico de Curtis se convirtió en uno de los pilares de la investigación. A partir de allí, Baena integró símbolos icónicos de la marca con tendencias contemporáneas del diseño para desarrollar logos y estampados que dialogaban entre sí. El resultado fue una colección renovada, pero fiel al ADN de Americanino.
En una segunda etapa, el diseñador destaca el papel de las paletas cromáticas y su influencia en todo el proceso creativo. El color no solo interviene en los elementos gráficos, sino también en las propias prendas, por lo que imagen y producto deben responder a un mismo lenguaje visual. Además, comparte algunas recomendaciones para trasladar la paleta a detalles como cordones, bordados y acabados.

La tercera fase se concentra en los aspectos más artesanales del proceso. Aquí se analizan las composiciones y las distintas técnicas de estampación en relación con la paleta de color definida previamente, así como las limitaciones y posibilidades que cada decisión puede implicar durante la producción.

Por último, Fausto aborda uno de los aspectos más impredecibles del diseño de moda: la producción. Los cambios de último momento pueden transformar la idea inicial, ya sea por cuestiones relacionadas con los textiles o con determinados colores. Sin embargo, lejos de ser un obstáculo, estos ajustes pueden abrir la puerta a nuevas técnicas y soluciones creativas capaces de enriquecer el resultado final.

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