Tutorial: cómo hacer tu primer fanzine y contar tu propia historia
¿Con ganas de imprimir ese fanzine, ese cartel, esas postales únicas, memorables y con tintas exquisitas? ¿No sabes por dónde empezar? En Taller Colmillo nos abrieron sus puertas y se animaron a hacer junto a nosotros este tutorial para explicarnos cómo llevar a imprenta ese sueño que no sabes aún cómo diseñar y preparar para prensa.
Imprimir hoy una revista, un cartel o un fanzine es también abrirse a una multiplicidad de formatos de impresión especiales y con acabados diversos, capaces de darle una personalidad única a cualquier proyecto creativo. Desde la tradicional serigrafía a la eficaz impresión digital que tantos dolores de cabeza y tiempo ha ahorrado a muchos y muchas artistas, la risografía se ha ganado su lugar en el corazón de creativos y creativas de Colombia por tener lo mejor de ambos formatos, pero ¿por qué?
La risografía es una técnica de impresión que nace de la combinación entre la serigrafía, el offset y las fotocopias, con la diferencia de que no genera los desperdicios ni produce los mismos gastos de cualquiera de los procesos antes mencionados. Con esta técnica es posible emplear colores planos como el rosa, el naranja fluorescente, el azul o el amarillo y superponerlos para lograr nuevos tonos. Adicionalmente, las máquinas riso cuentan con la ventaja de tener un muy bajo consumo de energía y el plus de poder trabajar con tintas orgánicas y tener un acabado final como “hecho a mano”.
Empezar de cero con la risografía puede parecer un reto: elegir el papel ideal, preparar las tintas, calibrar colores y entender cómo cada impresión va adquiriendo su propio carácter dependiendo las pasadas. Por eso invitamos a Daniela Mesa y David Castro, diseñadores de Taller Colmillo, para que nos guien paso a paso en este tutorial y descubras el encanto de esta técnica.
Aprenderás a crear tu primer fanzine tipo “ruana”, un pequeño libro con portada y contraportada que guarda una historia, con la sorpresa de que cuando lo despliegues también podrás tener tu propio cartel. En el proceso conocerás todo lo que ocurre antes de imprimir: desde elegir la temática y digitalizar tus bocetos hasta crear el formato correcto en Illustrator, separar los colores por capas y aplicar modos de mezcla para simular el resultado final. Luego verás cómo preparar el archivo en escala de grises, cómo se intercambian los tambores de color en la máquina Riso, y cómo cada papel reacciona distinto a las tintas dependiendo de su tonalidad. Al final, solo queda cortar, doblar y ensamblar tu publicación. Un fanzine con historia, textura y la magia imperfecta de la risografía.



Conoce más sobre Taller Colmillo
Ubicado en Barrios Unidos de Bogotá (Carrera 27 # 71B-35) Taller Colmillo es una casa editorial gráfica e imprenta de risografía. ¿Y por qué “Colmillo”? Por un juego de palabras con el que Daniela y David jugaron cuando se dieron cuenta que le meten el “diente” a todo tipo de proyectos gráficos.
“Es chistoso porque para nosotros era meterle el diente a todo, pero no queríamos que se llamara ‘diente’. Como nos gustaba mucho experimentar, decidimos meterle el colmillo a todo lo que nos dijeran”, cuenta entre risas Daniela Mesa, fundadora junto con David Castro, mientras recuerda sus inicios.

Antes de tener su propio cuartito para recibir a residentes artísticos de todo el mundo, Taller Colmillo fue un proyecto que se produjo por “un chasco” para Daniela como estudiante de diseño gráfico en la Universidad Piloto de Colombia, donde trabajó en la editorial de su universidad y conoció poco a poco colectivos de grafitis, cómics y fanzines. Fue de intercambio un semestre a México y cuando regresó no le validaron ninguna de las clases que vio por fuera: “tristemente me tocó repetirlo, pero por cuestiones de la vida ahí conocí a David”. De ahí en adelante, Daniela y David crearon un colectivo con la sola intención de autopublicarse sin la presión aún de dedicarse al Taller por completo.
Por efectos prácticos y de economía llegaron a la risografía, técnica que ahora emplean para la impresión de la gran mayoría de comisiones y autopublicaciones. A diferencia de la serigrafía, que destaca por ser una de las técnicas de impresión más antiguas contando con antecedentes de hasta tres mil años, la risografía es un método de impresión híbrida que surge del matrimonio entre una fotocopiadora, el offset y la misma serigrafía, pero con el plus de no tener los gastos o desperdicios de esos mismos procesos.
Para Daniela la risografía “Es un tipo de impresión que la verdad es muy agradecida para nosotros”. Al tener un mecanismo cuyo corazón es su plantilla máster y un tambor de tinta, la cantidad de insumos usados son mínimos así como el gasto de electricidad: “Conocemos talleres que tienen hasta treinta cilindros de color. Nosotros empezamos con uno”, afirma Daniela, mientras explica cómo poco a poco fueron incluyendo más colores en su catálogo. “Si no usas un color, en un mes se te va secar y tienes que limpiarlo”, razón por la que actualmente llegan a trabajar solo hasta con 11 colores dependiendo el proyecto que les vaya llegando.


“Hay tintas especiales como el rosado fluorescente o el naranja fluorescente. Cuando combinas el naranja fluorescente con un color como un cian, sale un café súper bonito. A veces llegan cosas que son combinaciones de tinta que ni siquiera nosotros hemos intentado. Entonces nos parece interesante ver otros proyectos; por eso es que nos gusta recibir tanta comisión”, explica Daniela Mesa.
Parte de la virtud de la risografía es la forma en que afila la paciencia y la creatividad. “Lo que intentamos es mostrarle a la gente que claramente esta técnica no fue creada para lo que nosotros hacemos. Los artistas prácticamente se apropiaron de estas máquinas”, afirma Daniela, mientras advierte que son máquinas que requieren de factor humano, pues el descuido del proceso puede generar errores, dañen no solo el proceso sino el mismo medio en que se hacen, “el proceso es como un reloj suizo”. La máquina gira a una alta velocidad, 120 veces por minutos, y “pasa que los tornillos a veces no quedan bien ensamblados y se abren. Nos ha pasado que se ha abierto el tambor y se rompe junto con toda la máquina por dentro”.
Los destrozos, las tintas secas y las hojas puestas en el sentido contrario a la hora de imprimir hacen parte del espiritual proceso de trabajar con risografía, un camino creativo que Daniela y David no han construido solos, sino con una red de artistas en América Latina y Europa que ha encontrado en ese pedacito gráfico de Colombia, una oportunidad de colaboración para seguir experimentando.
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